miércoles, 2 de mayo de 2012

Mensaje Semiotico del Cine


La semiótica del cine se sostiene de muchas aristas para dar un mensaje realmente contundente en los públicos. La narración fílmica es la que nos ayuda a digerir de mejor manera el mensaje.

La primera característica está relacionada con el carácter no excluye del consumo de cine. Esto significa que, una vez que una productora ha incurrido en un determinado nivel de inversión para la realización de una película, el costo de un espectacular adicional es cercano a cero. Esta situación lleva al productor a calcular su vinel de inversión en función de la cantidad de espectadores potenciales. Aquellos países cuyo mercados potenciales son grandes en termino de cantidad de espectadores tienen incentivos para realizar producciones más ambiciosas en términos de monto de inversión. Esto último también se verifica en cuanto a la cantidad de películas que estos países producen anualmente.

En el caso especifico de los Estados Unidos el costo de producción se recupera íntegramente en el mercado domestico, motivo por el cual en toda exportación que se realice el principal costo que deberá afrontar será el relacionado con la promoción de la película y en alguno países, como en el nuestro, el costo de las copias, vemos de esta manera que todos los ingresos adicionales serían asimilables a una renta.

Signos y códigos del mensaje cinematográficos

Un signo se define por la relación entre significante, significado y referente. El cine posee los tres tipos de signos establecidos por Pierce en 1931, índices, iconos y símbolos; por ejemplo, las imágenes son iconos, mientras que la música y las palabras son símbolos y los ruidos son índices. Dentro de los estudios teóricos del cine el uso del vocablo código ha corrido la misma suerte señalada y su significación se ha seguido manteniendo laxa y generalizadora. Cuando decimos que un filme está altamente codificado, por ejemplo, podemos querer decir dos cosas. En primer lugar, que la relación que une las ocurrencias de lo que oímos y vemos (este plano o esta sucesión de planos, este gesto en el actor, esta tonadilla, esta iluminación) con lo que dichas ocurrencias significan, es convencional (estima en la primera acepción del término). Podemos querer decir, en segundo lugar, que la estructura según la cual se organiza la historia (y/o la forma como ésta se manifiesta), resulta previsible, porque obedece, en su conformación, a ciertas reglas preestablecidas (tal tipo de acontecimiento está invariablemente seguido del tal otro, tal tipo de plano de tal otro tipo de plano). Estamos en la segunda acepción del término. En la práctica, una y otra acepción, son identificadas: siguiendo a Metz, utilizamos indistintamente la denominación de código, tanto para los código propiamente dichos o correlacionadas (cuando incluimos en un análisis la consideración del código lingüístico o del código del montaje clásico) como para los códigos organizadores, (cuando consideramos dentro de un estudio analítico los códigos del sistema tonal o los códigos narrativos). El código ha devenido en un (útil) concepto saco que suele entenderse como cierto tipo de lenguaje “encastrado” en ese lenguaje “mayor” que es el del cine. El lenguaje del cine es, por tanto, pluricódigo.

La teoría se ha encargado de jerarquizar y organizar cada uno de los códigos que intervienen en la construcción de un film.

La narrativa cinematográfica

Una narración es un conjunto de acciones organizadas en coordenadas de tiempo y espacio. Particularidades de la narración fílmica frente a la narración literaria. La narración fílmica es altamente mimética, reposa grandemente en la mostración directa de los hechos, apela más a la percepción audiovisual directa que a la evocación imaginativa de la palabra.

Consecuentemente, la narración fílmica se presta más a la acción y sobre todo la acción interactiva entre personales. Tienen dificultades para la presentación de estados interiores, para jugar con los matices evocativos de la palabra hablada. Lo visual es de una contundencia que subordina los otros factores perceptivos.

Los géneros fílmicos

El género sirve para etiquetar los contenidos de un filme, caracterizando los temas y componentes narrativos que relacionan dicha película con otras encuadrables en un mismo conjunto. En suma, se trata de categorías temáticas, codificadas a lo largo de los años e inteligibles por parte de los espectadores. Esta forma tipificada de narrar hereda muchas de esas categorías de literatura, y muy singularmente de la narrativa popular, que reitera ciertos elementos para simplificar la comprensión del relato. Dado que ese tipo de convención aún predomina en el ciclo productivo del cine contemporáneo, resulta útil explorar los orígenes y evolución de los géneros más característicos – el terror, la comedia, la ciencia-ficción, etc. Aún hoy reconocibles por la audiencia que acude a las salas de exhibición. Cada una de las características temáticas y narrativas.

El público del cine

A quien va dirigida la obra, la relación con el público es determinante, pues de ella depende en buena medida su supervivencia, a causa de las consabidas exigencias, y la disposición de recursos técnicos y humanos que una película, por modesta que sea, requiere.

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